MATERIA RESERVADA: MATAR AL ENEMIGO (ONDA CERO)
domingo, 3 de julio de 2016
jueves, 28 de abril de 2016
lunes, 29 de febrero de 2016
Hijos del dolor, padres de la muerte en Palestina
DE AQUÍ Y DE ALLÁ
Hijos del dolor, padres de la muerte en
Palestina
por Carlos Juma
La lánguida sombre de los recuerdos,
de las vivencias, de los sentimientos que afloran desde los rincones
más profundos del alma, emergen al compás de la disrritmia.
Los pensamientos bailan al son de
tambores de guerra, de las rimas de la paz, de la sangre, del dolor,
de la tristeza de injusticias clavadas en el alma.
Cualquier día se apodera de nuestras
redes neuronales mientras la pluma se mueva inquieta buscando las
palabras que se ordenen para llegar a la meta de un escrito guiado
por la pasión de los sentimientos.
La tragedia del día a día en
Palestina, mi otra patria, tan amada como recordada, se asoma
en la cara de un niño al que la vida ha puesto en Belén, en Beit
Sahour, en Bir Nabala, en cualquier ciudad de la agredida Gaza, junto
a los muros de la Anunciación en Nazareth o a la puerta de Damasco
en Jerusalén.
El niño que sale de su casa rumbo a su
colegio en el campamento de refugiados, cargado con la mochila,
pesada por tantos libros y deberes que cumplir, encuentra en su
camino la cara del viejo miedo anclado a una escopeta que le apunta
sin el menor pudor.
La orden de dejar en el suelo su carga
y levantar las manos la recoge sin el menor atisbo de ansiedad. El
hábito de verse rodeado de soldados que le hablan escupiendo
palabras tan terribles como "terrorista" ha terminado por
convertirse en costumbre.
Son sólo libros y los deberes que le
ha marcado su maestra; pero esto no basta, debe abrir la mochila y
permitir que los soldados que ya no son uno sino muchos le apunten a
la cabeza y ordenen que se vaya a un extremo de la calle y comience a
desnudarse, a flexionar las piernas no sea que esconda un puñal.
La orden de que camine de un extremo a
otro de la calle es dada sin dejar de apuntarle. Su cara no expresa
miedo, es la costumbre.
Sin embargo su pantalón se ha mojado y
un débil chorro de color dorado baña sus zapatos.
La proximidad del soldado es tal que,
después de la orden de abrir la mochila, pueda ver el cargamento de
bombas intelectuales que esconde el pequeño. Le hacen ir de uno a
otro en un baile calzado con sus zapatos rojos.
Finalmente se han convencido los valientes soldados de la raza elegida de que no hay miedo, que no se trata de un terrorista que les vaya a apuñalar o a levantarlos por el aire con una bomba casera.
Finalmente se han convencido los valientes soldados de la raza elegida de que no hay miedo, que no se trata de un terrorista que les vaya a apuñalar o a levantarlos por el aire con una bomba casera.
La columna de los hijos de Sión camina
en fila de dos, a los lados de la calle, triunfantes de la gesta que
acaban de llevar a cabo. Volverán a sus casas, las robadas a los
palestinos, y secarán el sudor de sus frentes comentando la dureza
de los cacheos a los terroristas.
El pequeño palestino sigue su andadura
hacia el colegio de lona y si la maestra le pregunta el por qué de
su retraso tan solo comentará que fue controlado por unos soldados,
dirá ¡bah, fue poca cosa!
-¿Y tus pantalones mojados?
-El balde del pozo se me fue de las
manos, contestó.
Su escondido miedo transforma su
pensamiento. Su padre está encarcelado en las prisiones israelíes,
su madre cuida de lo que queda de la familia. Perdió a su hermano
mayor en una protesta contra los colonos judíos.
Ya no querrá ser un jugador de fútbol
ni doctor. Solo fluyen ideas de frustración, de desesperanza, de
suicidio. Mejor morir que vivir bajo la ocupación militar judía,
afirma.
Los trazos de sus dibujos caminan por
sendas de sangre, por Medias Lunas, por Cruces. Su alma está
debatiéndose entre las ilusiones de vivir libre o morir matando.
Los puñales clavados por la injusticia
en Palestina han visto llorar a sus ancestros desde el 47 y a sus
padres. También él asumirá el papel del llanto. O puede que caiga
con las rodillas dobladas y la espalda rendida sobre cualquier acera,
con la cabeza ensangrentada.
La elección de vida o de muerte no
solo depende de él, también de los que aborrecen la Justicia y
niegan la Esperanza.
Tiene los mismos años que mi nieto
mayor.
jueves, 7 de enero de 2016
De la Memoria Histórica vs Histérica
De Aquí y de Allá
Publicado en:
CanariasAhora/ElDiario.es
La Provincia
MARISOLAYALA.COM
Telde Actualidad
Canariasnoticias.es
Canariasenhora
por Carlos Juma
La virtud de la memoria es el recuerdo,
sólida afirmación que nos reivindica en la oscuridad de los
episodios más negros de nuestra historia personal y colectiva. Por
contra, creo que la mejor virtud de la memoria es el olvido.
Las guerras, ninguna de ellas civiles,
portan un matiz especial cuando se trata de enfrentamientos entre
gentes de un mismo territorio. Las civilizaciones en pie de guerra
son la patética muestra de que los hombres,-léase la humanidad-, no
aprende ni a palos ni con vaselina cerebral.
La insistencia en lo bueno nos hace
mejores.
Y abocándonos al día a día del común
vivir, ¿quién diría que en España hubo una guerra entre 1936 y
1939, que se saldó no solo con un trágico balance de bajas
sino con una larga lista de desconsuelos? Recordar, como su propio
nombre indica, es volver a poner el corazón.
Los permanentes "recordadores"
(disculpen éste inexistente término) de aquella
explosión de desencuentros existen aún .
El tiempo no borra las huellas de una
grave lesión, permite traspasar a las generaciones venideras sus
letanías de dolor, frustración e ira.
El ejercicio que impone el perdón es
muy duro, y no hay otra manera de vivir en paz con los demás y
consigo mismo.
Nos puede el rencor, el odio, la
venganza; es consustancial al ser humano,- cenizas del cerebro
reptiliano-, pero sobre ese sistema
nervioso primitivo asienta la capa más noble de la arquitectura
cerebral, desarrollada a lo largo de siglos y cuyos frutos son
tangibles hoy día,-la debutante neocorteza frontal-.
Y por más que vengan mensajeros
predicando la reconciliación de este linaje siempre surge el que
tiene la herida mayor, el que tiene más avales de la historia, el
que más ha sufrido, y una inacabable lista de asimetrías y
despropósitos que hacen tan pequeña la caridad como mínimo es el
proporcional perdón.
El empeño de determinados sectores de
nuestra sociedad en sacar el hacha de guerra del atornillado recuerdo
de la que debería llamarse "guerra incivil española"
parece proporcionar un incierto grado de satisfacción.
Al bien hay que responderle con bien y
al mal con la Justicia, dicen unos, y puede que les asista su razón
hasta un punto, puesto que no deja de ser una variante de la ley del
Talión, ojo por ojo y diente por diente, (claro que así, terminamos
sin ojos y sin dentadura).
Sin embargo, para perdonar, llevando al
olvido las agresiones sufridas, es preciso entonar el arrepentimiento
y sentir vergüenza por el daño causado.
La altivez y la soberbia de la que
hace gala el vencedor evocando que en toda guerra hay quienes ganan y
quienes pierden sin la más mínima señal de decir "lo siento"
sitúa en una muy difícil situación la posibilidad de una solución
a cualquier conflicto.
Ítem más, si al cabo de los años
varían las circunstancias y los que perdieron se tornan en ganadores
esbozando una sonrisa sardónica, estaremos en más de lo mismo.
Para comenzar a pasear por el olvido se
hace necesario pedir disculpas, -no basta en este punto decir que ya
todo pasó, que no es una excusa-, y de manera simultánea,
tender la mano abierta y que se estrechen aquellas sin que haya
ninguna que se transforme en un puño cerrado que imposibilite llegar
al apretón.
Los magos reyes venidos de
Oriente, tan próximo como querido para este humilde autor, han
cambiado de sexo. Ya se ve que los milagros de transformación no los
hace unicamente la Medicina Occidental sino algún político
que se arrima a las ascuas de tiempos pretéritos.
Las renombradas calles de nuestra
España, retirando lapidarios pedazos de historia,-buena, mala
o medio pensionista-, para tornarlas en otros, que también tendrán
su aquél, es un ejercicio inútil, tanto en cuanto cada cual
recuerde a los suyos. Pongamosles números a las calles y calcemos
las plazas con nombres que no ofendan a nadie.
En el punto en que la Historia sirva
para ser un recuerdo permanente, una memoria viva de hechos que a la
luz de nuestros días pudieren parecer denigrantes, flaco favor nos
hace. Seguiremos siendo prisioneros de nuestros enemigos.
De otro modo, si somos capaces de pasar
sobre esos mismos recuerdos con la firme propuesta de no cometerlos
más, habremos generado paz con una generosidad ilimitada.
El aprendizaje del olvido es tarea
ardua y sin embargo, de aplicarse el principio de que no hay dos
pensamientos simultáneos, hace posible sustituir uno por otro. Si la
idea,- fruto del pensamiento-, se tornara ineficaz y hasta obsesiva,
se modifica con otra, gratificante y fresca; entonces se vuelve
posible el ansiado cambio del rencor a la paz.
Tantos años de mi propia vida
asidos a la vieja y terrible historia de guerras en mi querida España
natal y en mi Palestina amada no valdrían de nada si el precio de
los recuerdos y del propio presente no se mutaran en la capacidad del
olvido y en las propuestas de restituir los daños causados merced a
una justa valoración de las partes en conflicto.
Ni de izquierdas ni de derechas, ni
palestinos ni judíos. La razón es una sartén de doble mango.
No hay roca que el mar no transforme en
fina arena, mejor con el suave oleaje que con tornados bravíos.
La Justicia no siempre sacia la sed de
reparación. La razón hay que tenerla, saber explicarla y finalmente
que te la den. Importa mucho luchar, y sobre todo resistir acorde con
el inmutable principio de no hacer daño, no colocar la vida de
rodillas ni atender a vanos cambios que enrabieten apaciguados
tiempos, que hay que aprender a olvidar.
La Historia es una cosa y la histeria
es otra.
Publicado en:
CanariasAhora/ElDiario.es
La Provincia
MARISOLAYALA.COM
Telde Actualidad
Canariasnoticias.es
Canariasenhora
martes, 22 de diciembre de 2015
lunes, 14 de diciembre de 2015
¡¡VIVA LA JUSTICIA. VIVA EL VINO!!
Cuéntame como es posible que se declare NULA una escritura de partición de herencia y a causa de ello se CONDENE al viudo a devolver lo recibido y al albacea, autor de la partición declarada nula, se le absuelva, si ABSUELTO, por aquello de la falta de legitimación pasiva.
Dos años después, la Audiencia, CONDENA AL ALBACEA a devolver los honorarios que se autocobró y que "deberá hacer la nueva partición y cobrar los honorarios que se devenguen...."
Algo así como, la obra del albañil es una basura, pero que devuelva el dinero cobrado y que haga de nuevo el muro. Señorías, ¿ustedes le volverían a dar la obra al mismo albañil, o esto es sólo en casa ajena y no en la propia?
Sinceramente,¿ cabe semejante estupidez en cabeza alguna? Pues si, los burros no solo vuelan sino que tienen amigos que deben favores. Y así nos va......que la Virgen se les aparece todos los días!
Mientras, la heredera universal, una incapaz, es víctima de este saqueo.
Nihil novum sub sole.
Dos años después, la Audiencia, CONDENA AL ALBACEA a devolver los honorarios que se autocobró y que "deberá hacer la nueva partición y cobrar los honorarios que se devenguen...."
Algo así como, la obra del albañil es una basura, pero que devuelva el dinero cobrado y que haga de nuevo el muro. Señorías, ¿ustedes le volverían a dar la obra al mismo albañil, o esto es sólo en casa ajena y no en la propia?
Sinceramente,¿ cabe semejante estupidez en cabeza alguna? Pues si, los burros no solo vuelan sino que tienen amigos que deben favores. Y así nos va......que la Virgen se les aparece todos los días!
Mientras, la heredera universal, una incapaz, es víctima de este saqueo.
Nihil novum sub sole.
miércoles, 9 de diciembre de 2015
El albacea saqueador.
Érase una vez una octogenaria, un golfo y su letrado cómplice; y dos herederos, uno de ellos incapacitado judicialmente.
Resumen de la historia..
De una segunda boda espuria y el muñidor queda gratificado con un albaceazgo.
Los ojos se le abrieron como platos en cuanto observó que la señora le designaba albacea, comisario, contador y partidor. Vamos, un apoderado general en toda regla para actuar liberrimamente después de su muerte.
Resumen de la historia..
De una segunda boda espuria y el muñidor queda gratificado con un albaceazgo.
Los ojos se le abrieron como platos en cuanto observó que la señora le designaba albacea, comisario, contador y partidor. Vamos, un apoderado general en toda regla para actuar liberrimamente después de su muerte.
El
patrimonio relicto era tan sumamente importante que, haciendo sus
propios números, se iba a convertir en razón de la suma a cobrar,
en un heredero más. La presencia de un incapacitado le obligaba a
considerar el requerimiento obligatorio del tutor para inventariar
los bienes amén de la autorización judicial preceptiva.
Sin
embargo, la codicia y la soberbia hicieron presa en aquel que,
debiendo observar la conducta de un diligente padre de familia,
mostraría su verdadera faz de perseguidor de dineros y saqueador de
patrimonios.
Por
si fuera poco, el designado albacea plenipotenciario era, ni más ni
menos, que un abogado en ejercicio, con lo cual, y dada su
experiencia, era imposible desconocer los perfiles prohibitivos e
imperativos que marca la ley sobre los menores e incapaces y la asignación de capital en pleno dominio al viudo, sin conocimiento ni consentimiento de los herederos..
Hasta
tal punto le pudo la ceguera de la ambición que no hizo constar la
condición de incapacitada judicial de la heredera ante el notario de
turno, y elevó, merced al perito "amigo", el valor patrimonial en más de seis veces para así lucrarse ilegitimamente y de paso, a sus cómplices.
¿Recuerda como se pavoneaba usted de la mordida dineraria que le había "levantado" a la Sra?
¿Recuerda como se pavoneaba usted de la mordida dineraria que le había "levantado" a la Sra?
La
exigencia moral y ética del tutor legal de defender al menor o al
incapaz es de obligadísimo cumplimiento especialmente cuando aquel
albacea, "diligente padre de familia" , hace de las suyas y
saquea el caudal relicto. Por mucho poder y/o notoriedad que tenga. Y en esto hemos trabajado sin descanso.
Hechos
como estos, repugnantes, y tan ciertamente vividos como la vida
misma, no pueden ni deben ser enjuiciados, declarados carentes de
cualquier valor,-radicalmente nulos-, y que el autor de tal
desaguisado sea declarado inocente por mor de un latigazo legal que
habla de una falta de legitimación pasiva.
Mandatario es y como tal, si su obra es nula, debe reintegrar el importe de los honorarios que, dicho sea de paso, se autocobró sin conocimiento y, en consecuencia, consentimiento de los herederos (¿apropiación indebida?). Así se hace constar en la sentencia de la Audiencia.
Mandatario es y como tal, si su obra es nula, debe reintegrar el importe de los honorarios que, dicho sea de paso, se autocobró sin conocimiento y, en consecuencia, consentimiento de los herederos (¿apropiación indebida?). Así se hace constar en la sentencia de la Audiencia.
Vamos
que el saqueador, autor confeso, no tendría que ser llamado a un
procedimiento iniciado por la representación legal del menor/incapaz
en defensa de su patrimonio: sentencia de primera instancia. En vez de un procedimiento, dos o tres.
Magnífica recompensa para el defraudador, vive Dios.
Y con la sentencia del recurso presentado ante la Audiencia ésta viene en condenar al albacea a devolver los honorarios más intereses y le hace el regalo envenenado de volver a hacer la partición.
Pretende el susodicho hijo de la mazmorra que se le condone la deuda a cambio de renunciar a su condición de albacea comisario contador y partidor. Ahora nos veremos en la tercera fase: veamos que aduce este homúnculo ante el Supremo al que quiere recurrir.
Recuerde usted, "diligente padre de familia", abogado en ejercicio:
Estamos defendiendo a una incapacitada que además es la heredera UNIVERSAL de todos los bienes. Condición que usted ocultó a sabiendas y que ha quedado demostrado y aceptado por usted en la vista verbal.
Usted ha lesionado gravemente, desde un punto de vista moral y patrimonial el caudal relicto. Lo patrimonial lo devolverá usted integramente, ahora, mañana o después pero el daño moral no tiene números a los que acomodarse. También le haré rendir cuentas de lo intangible.
La verdad dura un instante más, siempre, y la Vida pone a cada cual en su sitio.
Algo había acerca de los cochinos y San Martín. Pues eso.
Estoy sentado en el quicio de la puerta.
Y con la sentencia del recurso presentado ante la Audiencia ésta viene en condenar al albacea a devolver los honorarios más intereses y le hace el regalo envenenado de volver a hacer la partición.
Recuerde usted, "diligente padre de familia", abogado en ejercicio:
Estamos defendiendo a una incapacitada que además es la heredera UNIVERSAL de todos los bienes. Condición que usted ocultó a sabiendas y que ha quedado demostrado y aceptado por usted en la vista verbal.
Usted ha lesionado gravemente, desde un punto de vista moral y patrimonial el caudal relicto. Lo patrimonial lo devolverá usted integramente, ahora, mañana o después pero el daño moral no tiene números a los que acomodarse. También le haré rendir cuentas de lo intangible.
La verdad dura un instante más, siempre, y la Vida pone a cada cual en su sitio.
Algo había acerca de los cochinos y San Martín. Pues eso.
Estoy sentado en el quicio de la puerta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
PALESTINA
-
DEL HOLOCAUSTO -"¿Has olvidado ya a los nazis? Si Pues yo no. Aún sigo odiándolos con toda mi alma. -Entonces dijo apaciblemente su am...
-
PALESTINA
-
PUBLICADO EN CANARIASAHORA.ES PUBLICADO EN EL BLOG DE MARISOL AYALA PUBLICADO EN LA PROVINCIA Desde hace casi sesenta ...

